Reflexión sobre "La Cuadrilla"
Esta película muestra como viven unos trabajadores del sector del ferrocarril los cambios que se están dando en sus puestos de trabajo y la nueva situación a la que deben hacer frente. Es un tema interesante sobre el que nunca está de más reflexionar. Por eso me he basado en dos aspectos de la película que considero claves y sobre los que quiero comentar algunas cosas.
El primero de ellos es el hecho del cambio que se dio en el trabajo cuando muchos empleos pasaron a ser "vendidos" a empresas privadas que, lejos de mirar por el interés general de la sociedad, miraban únicamente por engrosar sus bolsillos gastando lo menos posible en los trabajadores para así ahorrar costes y sumar beneficios económicos.
Esto me hace pensar en cuánto se ha perdido hoy en día al permitir que muchos servicios que deberían ser públicos ya que son necesidades, pasen a manos de empresas privadas y por tanto, pasen a ser un negocio que llena los bolsillos de algún mandamás. En este caso no sólo pierden los trabajadores al ver como disminuyen (o desaparecen) sus derechos, sino que también pierde la sociedad en general al ver como unos pocos se lucran con las necesidades del pueblo.
Esto me hace pensar en cuánto se ha perdido hoy en día al permitir que muchos servicios que deberían ser públicos ya que son necesidades, pasen a manos de empresas privadas y por tanto, pasen a ser un negocio que llena los bolsillos de algún mandamás. En este caso no sólo pierden los trabajadores al ver como disminuyen (o desaparecen) sus derechos, sino que también pierde la sociedad en general al ver como unos pocos se lucran con las necesidades del pueblo.
El segundo punto que quiero comentar está relacionado con el sentimiento de necesidad de los trabajadores. Con esto me refiero al hecho de que los trabajadores, llegados a un punto en que no tienen ningún derecho laboral y necesitan trabajar para comer y subsistir, se aferran a cualquier trabajo pésimo, abusivo e incluso peligroso y no osan plantearse plantar cara a sus superiores por miedo a represalias, llegando a encubrir las negligencias de la empresa con relación a la seguridad en el trabajo.
Esta sumisión de los trabajadores puede parecernos que está muy lejana de la situación que vivimos hoy en día, pero no es así. Muchos derechos laborales han sido y están siendo vulnerados y pocas veces alzamos la voz por miedo a perder lo poco que tenemos. Si a un trabajador no le pagan las horas extras tiene derecho a quejarse, pero probablemente no lo hará por miedo a ser despedido ya que sabe que en la situación actual muchos harían cola por tener su puesto, y peor aún, sabe que sus jefes lo saben y eso lo convierte en uno más, un trabajador prescindible y fácilmente reemplazable.
Así que día a día, dejando pasar situaciones abusivas en el trabajo, vemos como muchos de los derechos por los que se ha luchado tanto, ahora se nos escapan.
Esta sumisión de los trabajadores puede parecernos que está muy lejana de la situación que vivimos hoy en día, pero no es así. Muchos derechos laborales han sido y están siendo vulnerados y pocas veces alzamos la voz por miedo a perder lo poco que tenemos. Si a un trabajador no le pagan las horas extras tiene derecho a quejarse, pero probablemente no lo hará por miedo a ser despedido ya que sabe que en la situación actual muchos harían cola por tener su puesto, y peor aún, sabe que sus jefes lo saben y eso lo convierte en uno más, un trabajador prescindible y fácilmente reemplazable.
Así que día a día, dejando pasar situaciones abusivas en el trabajo, vemos como muchos de los derechos por los que se ha luchado tanto, ahora se nos escapan.



